Magos Herrera invadió hasta los espacios más recónditos del teatro Víctor Sandoval en el concierto inaugural del segundo encuentro de Jazz Centro Occidente, que se realizará desde este pasado 26 de septiembre y hasta el próximo 3 de octubre, con grupos de Colima, Zacatecas, San Luis Potosí, Querétaro y Guanajuato entre otros estados, además de las clases maestras.
La noche del viernes dio inicio este segundo encuentro con un concierto de Magos Herrera, que aprovechó la ocasión para presentar su disco “Distancias”, acompañada de un cuarteto y un par de voces femeninas como acompañamiento fueron el plato fuerte, las luces cálidas y las figuras que se dibujaban y desdibujaban por detrás de la cantante, acompañaban su voz dulce y profunda y cada una de sus interpretaciones.
El concierto lo abrió el cuarteto Cherokee, ganador de la convocatoria que hizo el Instituto Cultural de Aguascalientes (ICA) entre grupos locales para seleccionar a quien representaría al estado en este encuentro. Empezó casi una hora después de lo previsto, pero el tiempo no se sintió porque el público fue llegando de a poco; el cuarteto tuvo prácticamente una hora, en la que interpretó diferentes piezas a manera de preparación para recibir a Magos.
Ella apareció delgada, con su cabellera lacia al lado de su rostro, con un vestido oscuro y descalza; sus pies, en el contacto con el suelo daban una sensación de confianza, de naturalidad. Los movimientos de su cuerpo, acompasados a la música, lentos y en ocasiones con unos tintes de baile. Hubo interpretaciones en las que estuvo acompañada de las dos jóvenes de su coro, que al final Magos anunció que dentro de poco estaban también por sacar su propio disco.
Antes de una de sus interpretaciones en portugués, Retrato em branco e preto, hizo una referencia a un paseo que por la tarde había dado en la ciudad donde encontró en un jardín del cual no supo el nombre, pero después de que hizo referencia a los bailarines de danzón, los presentes dieron cuenta de que se refería al Jardín de San Marcos, donde las tardes de los fines de semana se reúnen las parejas a bailar.
Ella hizo una analogía entre los pasos de ese baile y el amor, como cuando un bailarín se queda solo y de pronto se queda sin saber para dónde dirigir sus pasos; así le sucede a las amantes cuando uno de ellos ya no está más, puede haber momentos en los que los pasos se confundan y el que se queda no sepa para donde dirigir sus pies.
La cantante mexicana, reconocida por su voz e interpretaciones en Latinoamérica, dijo sentirse muy contenta de presentarse en su país pues para ella es una gran satisfacción lograr un solo latido del corazón con su gente. Para no perder la tradición y romper un poco la seriedad que perduró durante todo el concierto porque estaban todos muy atentos escuchándola, al final, cuando el escenario se quedó sin músicos, sin cantante, uno de los presentes empezó tímidamente desde su lugar a decir “otra, otra, otra”, hubo quien se sumó a la petición y Magos apareció de nuevo en el escenario, ahora con unos zapatos altos e interpretó Veracruz.
El Segundo Encuentro Regional de Jazz Centro- Occidente continuará con sus actividades durante la semana: hoy se presenta en la feria del libro el quinteto Siglo XXI, de Nayarit, a las 7 y media de la tarde, a las ocho y media habrá otra concierto estelar, en el Teatro Víctor Sandoval con Eugenio Toussaint Trío y San Miguel Jazz Cats de Guanajuato.
lunes, 28 de septiembre de 2009
martes, 22 de septiembre de 2009
El mago que vino de Hollywood
Michael Weber, ilusionista que ayer actuó en Magialdia, ha creado efectos especiales en películas como 'Forrest Gump' y enseñó trucos a Julia Roberts.
Hacer magia no es mentir. Magia es contar una historia que le interese al público». La frase es de Michael Weber, uno de los grandes ilusionistas de la actualidad, que ayer intervino en el Festival Magialdia de Vitoria. Weber es el cine y el sueño. Un abogado de Los Angeles que un día decidió ser Peter Pan y que llegó a actuar para Frank Sinatra o Jack Nicholson. Es el cofundador de Deceptive Practices, una empresa que asesora a los directores de Hollywood cuando deben poner magia en escena. Obras como 'El ilusionista' o 'El truco final' tienen su sello. Pero Weber también es el hombre que compitió con George Lucas.
Su pugna con el creador de 'La guerra de las galaxias' se desarrolló durante la producción de la película 'Forrest Gump', en 1994. Su director, Robert Zemeckis, había preparado ya una cantidad ingente de efectos especiales que la empresa de George Lucas, Industrial Light and Magic, debía llevar a la pantalla mediante diseños por ordenador. «Los productores le dijeron que algunos efectos eran demasiado caros, así que llamaron a nuestra empresa para buscar soluciones», explica. Tras leer el guión se encargaron de hacer desaparecer las piernas del actor -Gary Sinise- que encarnaba a un veterano de Vietnam mutilado por una explosión, sin necesidad de ordenadores. Sólo con magia.
«Los detalles permiten llegar a la perfección, pero la perfección no es un detalle», sentencia Weber. Esta frase es uno de los diez mandamientos de los ilusionistas desde que uno de los principales prestidigitadores de la Historia, Dai Vernon, la utilizó para ilustrar como debía pensar un mago. «Todo lo que haga un mago tiene que parecer natural. Esa es la clave del éxito». Por eso, Weber ha sido contratado en el cine para que los actores parezcan reales si deben hacer magia.
«Tuve que enseñarle a Julia Roberts a hacer desaparecer monedas para la película 'Me gustan los problemas', con Nick Nolte», recuerda Weber. Todo comenzó porque al final de la película, ella se quita el anillo de casada y lo esconde entre los dedos para que el malo no lo encuentre. Sin embargo, el malvado le ve esconder algo y le pide que abra la mano. Cuando lo hace, allí no hay nada. «Convencimos a los guionistas de que la escena sólo sería creíble si durante toda la película se ve que a Julia Roberts le gusta la magia, así que nos dejaron introducir cambios en el guión para que su personaje hiciera pequeños trucos a lo largo de la historia. Y tuvimos que enseñar a Julia los secretos de un mago», revela.
Hablar con Weber es como leer el 'Quién es quién' de Hollywood, así que para explicar su necesidad del máximo control sobre cualquier trabajo cita a Jack Nicholson. «Actué en una fiesta en la que estaba Nicholson. Al terminar, vino donde mí y me dijo:
'Chaval, tú tienes el secreto. Un actor sólo es una pieza de una obra junto con el guionista, el director, el distribuidor, etc... En cambio, un mago lo tiene todo. Crea sus historias y las pone en escena y puede estudiar la reacción del público'».
Ray Bradbury
Y a su juicio, la clave de la magia está en la infancia. «De niños, todos somos magos. Tenemos el poder de la imaginación. El mago es una persona que, como Peter Pan, mantiene esa capacidad de asombro». Una de las personas con las que comparte esa actitud es el escritor Ray Bradbury, el autor de 'Crónicas Marcianas' o 'Fahrenheit 451', para quien ha organizado fiestas de Halloween. «Bradbury sabe cómo hacer que los sueños parezcan reales sólo con palabras. Un mago tiene que hacer lo mismo con su técnica. Si no hay sueños, no hay magia».
Hacer magia no es mentir. Magia es contar una historia que le interese al público». La frase es de Michael Weber, uno de los grandes ilusionistas de la actualidad, que ayer intervino en el Festival Magialdia de Vitoria. Weber es el cine y el sueño. Un abogado de Los Angeles que un día decidió ser Peter Pan y que llegó a actuar para Frank Sinatra o Jack Nicholson. Es el cofundador de Deceptive Practices, una empresa que asesora a los directores de Hollywood cuando deben poner magia en escena. Obras como 'El ilusionista' o 'El truco final' tienen su sello. Pero Weber también es el hombre que compitió con George Lucas.
Su pugna con el creador de 'La guerra de las galaxias' se desarrolló durante la producción de la película 'Forrest Gump', en 1994. Su director, Robert Zemeckis, había preparado ya una cantidad ingente de efectos especiales que la empresa de George Lucas, Industrial Light and Magic, debía llevar a la pantalla mediante diseños por ordenador. «Los productores le dijeron que algunos efectos eran demasiado caros, así que llamaron a nuestra empresa para buscar soluciones», explica. Tras leer el guión se encargaron de hacer desaparecer las piernas del actor -Gary Sinise- que encarnaba a un veterano de Vietnam mutilado por una explosión, sin necesidad de ordenadores. Sólo con magia.
«Los detalles permiten llegar a la perfección, pero la perfección no es un detalle», sentencia Weber. Esta frase es uno de los diez mandamientos de los ilusionistas desde que uno de los principales prestidigitadores de la Historia, Dai Vernon, la utilizó para ilustrar como debía pensar un mago. «Todo lo que haga un mago tiene que parecer natural. Esa es la clave del éxito». Por eso, Weber ha sido contratado en el cine para que los actores parezcan reales si deben hacer magia.
«Tuve que enseñarle a Julia Roberts a hacer desaparecer monedas para la película 'Me gustan los problemas', con Nick Nolte», recuerda Weber. Todo comenzó porque al final de la película, ella se quita el anillo de casada y lo esconde entre los dedos para que el malo no lo encuentre. Sin embargo, el malvado le ve esconder algo y le pide que abra la mano. Cuando lo hace, allí no hay nada. «Convencimos a los guionistas de que la escena sólo sería creíble si durante toda la película se ve que a Julia Roberts le gusta la magia, así que nos dejaron introducir cambios en el guión para que su personaje hiciera pequeños trucos a lo largo de la historia. Y tuvimos que enseñar a Julia los secretos de un mago», revela.
Hablar con Weber es como leer el 'Quién es quién' de Hollywood, así que para explicar su necesidad del máximo control sobre cualquier trabajo cita a Jack Nicholson. «Actué en una fiesta en la que estaba Nicholson. Al terminar, vino donde mí y me dijo:
'Chaval, tú tienes el secreto. Un actor sólo es una pieza de una obra junto con el guionista, el director, el distribuidor, etc... En cambio, un mago lo tiene todo. Crea sus historias y las pone en escena y puede estudiar la reacción del público'».
Ray Bradbury
Y a su juicio, la clave de la magia está en la infancia. «De niños, todos somos magos. Tenemos el poder de la imaginación. El mago es una persona que, como Peter Pan, mantiene esa capacidad de asombro». Una de las personas con las que comparte esa actitud es el escritor Ray Bradbury, el autor de 'Crónicas Marcianas' o 'Fahrenheit 451', para quien ha organizado fiestas de Halloween. «Bradbury sabe cómo hacer que los sueños parezcan reales sólo con palabras. Un mago tiene que hacer lo mismo con su técnica. Si no hay sueños, no hay magia».
jueves, 17 de septiembre de 2009
Mágica espera
Barruti es el mago «del zoo». Por eso ayer el truco que dejó boquiabierto a todo su público no tenía 'palo' sino animales. Se sacó de la chistera el mago cuatro cartas con un solo sombrero dibujado en ellas para, a golpe de palabras mágicas y chasquido de dedos, 'meter' en el cuarteto una paloma, un gato, un elefante y un conejo. Sin boli ni rotulador. Fue el mágico prólogo a las Jornadas Internacionales de Magia que mantendrán la capital alavesa bajo su fascinante hechizo hasta el próximo domingo.
Durante una semana, la Asociación de Ilusionistas de Álava, impulsora de estas jornadas, sacará sus mejores trucos a todos los rincones de la ciudad, incluidas las paradas del tranvía, que ayer lucían más abarrotadas de lo habitual por la presencia de Imanol, Roberto Gómez, David Blanco y el propio Barruti. Los dos primeros, se apostaron en Angulema; la segunda pareja hizo lo propio frente al Parlamento.
Y la acogida fue espléndida. Aún a riesgo de recibir un bocinazo del metro ligero -el nutrido corrillo tuvo que apretarse para no invadir las vías- decenas de familias aceptaron el reto de los magos y se prestaron a dejarse embrujar por sus trucos. Y a interactuar con ellos.
Los 4 ases
En primera fila, Julen y Jon asumían con una sonrisa su papel como ayudantes. El primero debía elegir una carta; el segundo pisarla para que ni volara ni pudiera haber cambiazo. Escogida la carta, el mago requería la ayuda de un tercer espontáneo que debía escoger un segundo naipe. El as de picas. Tras colocarlo en el lugar que el voluntario elige, justo en la mitad de la baraja, David Blanco cantaba su órdago. La carta que había pisado Jon y las dos situadas por encima y por debajo de la colocada en medio de la baraja iban a ser los tres ases que faltaban. Magia y... ¡conseguido!
Las actuaciones callejeras se retomarán hoy en estas dos paradas y en la plaza de la Virgen Blanca, donde Morrison El Magnífico volverá a salir al encuentro de una ciudad ya hechizada.
Durante una semana, la Asociación de Ilusionistas de Álava, impulsora de estas jornadas, sacará sus mejores trucos a todos los rincones de la ciudad, incluidas las paradas del tranvía, que ayer lucían más abarrotadas de lo habitual por la presencia de Imanol, Roberto Gómez, David Blanco y el propio Barruti. Los dos primeros, se apostaron en Angulema; la segunda pareja hizo lo propio frente al Parlamento.
Y la acogida fue espléndida. Aún a riesgo de recibir un bocinazo del metro ligero -el nutrido corrillo tuvo que apretarse para no invadir las vías- decenas de familias aceptaron el reto de los magos y se prestaron a dejarse embrujar por sus trucos. Y a interactuar con ellos.
Los 4 ases
En primera fila, Julen y Jon asumían con una sonrisa su papel como ayudantes. El primero debía elegir una carta; el segundo pisarla para que ni volara ni pudiera haber cambiazo. Escogida la carta, el mago requería la ayuda de un tercer espontáneo que debía escoger un segundo naipe. El as de picas. Tras colocarlo en el lugar que el voluntario elige, justo en la mitad de la baraja, David Blanco cantaba su órdago. La carta que había pisado Jon y las dos situadas por encima y por debajo de la colocada en medio de la baraja iban a ser los tres ases que faltaban. Magia y... ¡conseguido!
Las actuaciones callejeras se retomarán hoy en estas dos paradas y en la plaza de la Virgen Blanca, donde Morrison El Magnífico volverá a salir al encuentro de una ciudad ya hechizada.
lunes, 7 de septiembre de 2009
El Liceo de Salamanca acogerá el miércoles un espectáculo de magia de Jorge Blass
El teatro Liceo de Salamanca acogerá el próximo miércoles, 9 de septiembre, a las 20.00 horas la puesta en escena del espectáculo 'El arte de la magia', realizado en colaboración con la Obra Social de Caja España.
El creador es el mago Jorge Blass, que presentará sus últimas creaciones mágicas, tal y como adelantó la Fundación Salamanca Ciudad de Cultura.
Además, indicó que los presentes podrán ver "un tipo de ilusionismo inédito, un viaje fantástico y maravilloso que te dejará con la boca abierta.
Pequeñas y grandes ilusiones que se entrelazan con la música y la interacción con el público".
El creador es el mago Jorge Blass, que presentará sus últimas creaciones mágicas, tal y como adelantó la Fundación Salamanca Ciudad de Cultura.
Además, indicó que los presentes podrán ver "un tipo de ilusionismo inédito, un viaje fantástico y maravilloso que te dejará con la boca abierta.
Pequeñas y grandes ilusiones que se entrelazan con la música y la interacción con el público".
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